Tati: ¿a vos te dominó alguna vez un hombre?
estación de servicio. 3:30AM. un coqueiro diría alfredito. 3 flacos y una flaca acodados en la mesita de comer sanguches de dorapa.
por que esos que salen con los amigotes a emborracharse, esos son los más dominados
¿eh? miro de vuelta... estoy en una estación de servicio si... bien.
saco el coqueiro del la vitrina autoservice. lo arrimo al mostrador. tati que no viene. ta complicadísimo el tema. sutilmente miro hacia el comedero. tati encara, puteando, pero encara.
una voz: Tati: ¿a vos te dominó alguna vez un hombre?
tati toda nerviosa. coqueiro dieciochope. doy veinte. vuelve uno de diez, uno de veinte y una chapa de do.
de nuevo la voz: Tati: ¿a vos te dominó alguna vez un hombre?
yo me que quedé pensando si realmente le había dado veinte, pero tati ni bola y de vuelta al comedero. taba compleja la charla. y ta... decidí (...)
una del flaco... la orilla infinita.
cómo será poder amarte
cómo será...
cómo será poder amarte
y así contemplar la imensidad
a ver... paremos por acá.
¿de qué inmensidad me estás hablando?
y sigue...
la inmensidad de tus ojos
apenas sostenidos por las estrellas invisibles
que ansían mi silencio
como la noche ansía el día.
la inmensidad de tus ojos... ¿la inmensidad de tus abundancias? supongamos que sí. bien. sostenidos por las estrellas invisibles... ¿era con estrellitas el sostén? que ansían mí silencio... callate y dale que vá, como la noche ansía el día, que ya está y me las quiero tomar.
resumiendo: cómo será echarte u sosteniendo la inmensidad de tus ojos y ver las estrellitas de la brillantina que te quedó pegada. shhh.. ya está, uno y gracias por todo valor.
te (mal)entiendo flaco, pero me gusta mi interpretación. :)